sábado, 24 de septiembre de 2011

El rojo, durante la muerte

Brillante, así es el final.

De potencia inmaculada y sereno pulso ondular. El levísimo crepitar de la llama que yace dentro del pecho, cuando sublima lo último de un espíritu frío y azul.

Hay ahí...

Una valiosa historia que corre a una velocidad singular. La de la muerte, la del final.... Equivale a todo el tiempo, cabe dentro de una exhalación. Y la pregunta latente...

¿Me recordará?

Quien sea. El tiempo que sea....

Rojos, mis labios son rojos. De una nota rosada, pero rojo como la pasión más realista e infantil con la que siempre viví. ¿La recordará? Quien sea...

Y revivo, revivo cada instante valioso en una sola toma, que representa la esencia de todo el ser, y el no ser...

Ya que siempre fue imbécil

Cretino
Insolente
Torpe
Delicado
Temeroso
Altanero
Celoso
Amoroso
Seco
Pasional
Terrible
Envidiable
Intenso
Rojo


La vida se reduce a eso, simplemente a eso. Los momentos memorables son aquellos donde yo mismo fui memorable...

Y me doy cuenta que soy un arrogante altanero.... cuando la vida y su sentido gira en torno a mi y te soy realista, cuando pienso en los placeres mayores y en los momentos más increíbles de mi propia sensualidad....

Solo esperando que en la muerte mis labios sean rojos, rojos varias escalas más bajas que el escarlata o el carmín... Pero rojo a fin de cuentas.

Como mejillas encendidas a los 18, como cuando bebo vino tinto y se sube de golpe a la cabeza y acelera el corazón.

¡Entonces mis labios son más rojos aún! Varias escalas parecidas al violeta.... pero rojo a fin de cuentas.


Y el último pensamiento que hay, al finalizar el crepitar del fuego en el pecho;  Habla del vino... del rojo... de la pasión...

Pero sobre todo....

Habla de mi.





martes, 20 de septiembre de 2011

Fondo

Al fondo, y a la izquierda...
Hay un compendio total de los recuerdos y sensaciones, de  tomos y tomos, apilados uno tras otro y de muchos colores....
Deprimentes colores, oscuros colores.... colores que bien podrían ser polvo de años y años,  imperturbables y secretos.
Sobre la torre más cercana: un Kiwi. 
Verde. 
Discordante. 
Rebosa vida y huele a melocotón. Sabe a frambuesa y definitivamente un kiwi es.





Nada,  solo un poco de taca taca al teclado.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cuando prefiero a dos caballeros



Desde tiempos remotos, en mi vida tan avanzada... Siempre así ha sido.

Hombres, caballeros, machos, niños, cabrones, tipos, individuos de sexo masculino....

Puede interpretarse de varias maneras, y quizá todas sean correctas, excepto una... seguramente. Y es a la que se refiere a mi vida privada y a la pareja de vida que he elegido.... Pero la idea general es esa, que siempre ha estado taladrando mi mente:

Amo las relaciones entre hombres.

Me llegan tremendamente, siempre ha sido así. Sobrepasándome de  manera abrumadora, hasta el punto de la locura, que cosquillea peligrosamente cerca de mi corazón y entrañas. Aquellas responsables del placer en TODA su expresión. 

Pero no es tan burdo, siempre he sido una persona de bases profundas en cuanto a mis preferencias y todo tiene una razón. 

Hay algo en este tipo de relaciones que me atrae de manera tan enorme, algo que puede definirse adecuadamente, pero; dada mi mermada habilidad comunicativa en estos últimos meses... 

Va a costarme trabajo definir....

Cuando digo 'Prefiero a los caballeros' hablo de la fisonomía de ellos. No son HERMOSAS, las mujeres son otro punto de BELLEZA, algo más celestial, algo más artístico y se debe a las curvas pronunciadas de esos cuerpos que para los pasos ondulantes fueron adaptados de forma tan natural.... 

Los hombres, por otro lado; me parecen el punto del ATRACTIVO sexual. La potencia constante y la fuerza necesaria, el placer físico es un acto humano  burdo, primitivo y necesario. 

Entrar al cuerpo de alguien, de forma totalmente física... es el colmo de la sexualidad. 

Pero ¿Por que prefiero a los caballeros? Independientemente de si me gusta el físico o no... Prefiero a los CABALLEROS (plural) lo digo cuando expreso que me megaputaencanta ver a DOS hombres manifestarse de manera romántica y/o sexual el uno, con el otro.

Y me gusta, me gusta mucho. Las mejores escenas planteadas en mi mente son siempre sobre dos hombres que se lamen, se besan, se pueden y se reflexionan. 

Queda totalmente demostrado en los múltiples escritos que he realizado a lo largo de TODA mi adolescencia y la ahora etapa adulta. 

Me gusta la duda, el miedo, lo 'prohibido' y el sexo. Todos esos aspectos, claro que se manifiestan en toda clase de relaciones, y las heterosexuales o lesbicas. Pues en ellas también intervienen los sentimientos, circunstancias, psique humanas y etc.... Pero, por alguna extraña y evidente razón.... no es lo mismo que cuando se manifiesta en dos hombres. 

Si un hombre es el deseo y la evidencia del caracter sexual.... el doble de esa dosis es entre dos caballeros bajo el mismo yugo del deseo. 

Últimamente he tomado por costumbre obsesionarme con romances masculinos, sobre series de televisión o películas (X-men: First Class ó Sherlock, de la BBC), y me ha llevado a algunas de las tardes más amenas de la semana.

Amo la dificultad, y la duda; amo la resolución total después de la misma duda.... amo ta tensión sexual que hay ahí. Amo los deseos de entrar y el placer del ser llenado, los gruñidos y las lenguas colmadas de habilidades todas canalizadas para obtener un gemido ahogado de un individuo en cuestión...

Los botones arrancados del Cardigan nuevo, la corbata que ata muñecas y muerde él para no gemir más.... 

Es lo que amo y ya..

jueves, 8 de septiembre de 2011






Me ha llegado <3