Desde tiempos remotos, en mi vida tan avanzada... Siempre así ha sido.
Hombres, caballeros, machos, niños, cabrones, tipos, individuos de sexo masculino....
Puede interpretarse de varias maneras, y quizá todas sean correctas, excepto una... seguramente. Y es a la que se refiere a mi vida privada y a la pareja de vida que he elegido.... Pero la idea general es esa, que siempre ha estado taladrando mi mente:
Amo las relaciones entre hombres.
Me llegan tremendamente, siempre ha sido así. Sobrepasándome de manera abrumadora, hasta el punto de la locura, que cosquillea peligrosamente cerca de mi corazón y entrañas. Aquellas responsables del placer en TODA su expresión.
Pero no es tan burdo, siempre he sido una persona de bases profundas en cuanto a mis preferencias y todo tiene una razón.
Hay algo en este tipo de relaciones que me atrae de manera tan enorme, algo que puede definirse adecuadamente, pero; dada mi mermada habilidad comunicativa en estos últimos meses...
Va a costarme trabajo definir....
Cuando digo 'Prefiero a los caballeros' hablo de la fisonomía de ellos. No son HERMOSAS, las mujeres son otro punto de BELLEZA, algo más celestial, algo más artístico y se debe a las curvas pronunciadas de esos cuerpos que para los pasos ondulantes fueron adaptados de forma tan natural....
Los hombres, por otro lado; me parecen el punto del ATRACTIVO sexual. La potencia constante y la fuerza necesaria, el placer físico es un acto humano burdo, primitivo y necesario.
Entrar al cuerpo de alguien, de forma totalmente física... es el colmo de la sexualidad.
Pero ¿Por que prefiero a los caballeros? Independientemente de si me gusta el físico o no... Prefiero a los CABALLEROS (plural) lo digo cuando expreso que me megaputaencanta ver a DOS hombres manifestarse de manera romántica y/o sexual el uno, con el otro.
Y me gusta, me gusta mucho. Las mejores escenas planteadas en mi mente son siempre sobre dos hombres que se lamen, se besan, se pueden y se reflexionan.
Queda totalmente demostrado en los múltiples escritos que he realizado a lo largo de TODA mi adolescencia y la ahora etapa adulta.
Me gusta la duda, el miedo, lo 'prohibido' y el sexo. Todos esos aspectos, claro que se manifiestan en toda clase de relaciones, y las heterosexuales o lesbicas. Pues en ellas también intervienen los sentimientos, circunstancias, psique humanas y etc.... Pero, por alguna extraña y evidente razón.... no es lo mismo que cuando se manifiesta en dos hombres.
Si un hombre es el deseo y la evidencia del caracter sexual.... el doble de esa dosis es entre dos caballeros bajo el mismo yugo del deseo.
Últimamente he tomado por costumbre obsesionarme con romances masculinos, sobre series de televisión o películas (X-men: First Class ó Sherlock, de la BBC), y me ha llevado a algunas de las tardes más amenas de la semana.
Amo la dificultad, y la duda; amo la resolución total después de la misma duda.... amo ta tensión sexual que hay ahí. Amo los deseos de entrar y el placer del ser llenado, los gruñidos y las lenguas colmadas de habilidades todas canalizadas para obtener un gemido ahogado de un individuo en cuestión...
Los botones arrancados del Cardigan nuevo, la corbata que ata muñecas y muerde él para no gemir más....
Es lo que amo y ya..

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