miércoles, 6 de marzo de 2013

Hay una relación en todas las cosas, que es permanente o no...

De entre  todas las posibilidades que son viables en el caos ordenado del destino,ocurrió el Tu y Yo.

Y a pesar que siento que te merezco totalmente, a veces  también creo que podrías merecer tu algo más.

Lamento que la manera en la que manifiesto amor sea poniendo en duda mi propia valía, pero es así... En el mundo hay tantas otras personas notables y guapas, inteligentes y carismáticas... que quizá te merecen no sólo absolutamente; sino naturalmente. 

Natural como la corriente de un río que desemboca en el mar tarde o temprano. Y quizá soy yo una laguna .... Pero, si soy esa laguna, espero tanto ser una profunda y muy grande, donde te quedes un montón antes de partir...

Natural como el dulce sabor de una uva verde, que huele delicioso... y todo el mundo quiere beber. Pero nadie lo sabe sino hasta verla madura y al punto del vino.... Y yo lo sabía desde un inicio....

Natural como el ácido cítrico de una naranja. Que sabe dulce y amargo en  dosis correctas.

Natural como la seda que produce un gusanito, y natural como el calor y la dilatación, el sol y la fotosíntesis, el aire y la respiración....


A su vez, todo eso es muy aburrido.

Y yo solo quiero ser la luna si   la marea eres  tu.... 

domingo, 20 de enero de 2013

En el medievo, ni tu mente es tuya.

En el medievo, las cosas no van bien.

Tengo miedo de dragones y de la Banshee que vengativa es. Ella grita todas las noches allá a las afueras de la ciudad, en el bosque. Lo hace desesperada y estoy seguro que no es el ruido del viento, pues el viento no grita, sino sopla (como lo dice la biblia, claro está).

Tengo miedo de Dios y de hacerlo enfadar. Procuro no pensar, porque pienso pecados y eso me vendría muy mal. 

Temo de brujas, que se roban a los niños y comen su carne en rituales impíos en nombre de Satán. Dicen que son oscuros, y ropa suelen no utilizar....

Temo de súcubos, pues son sexo y nada más.... Okey, me has pillado. Le temo al sexo en general.

Sin embargo he tenido  13 hijos... Actualmente solo me restan 6. Tu sabes como es todo esto, con demonios y espectros, con vampiros sanguiolientos. Nadie va con la vida segura, lastimosamente. El día a día es una batalla agotante que jamás gana nadie. 

Pienso que es terrible y desearía morirme de tajo. Pero pensar eso es pecado y Dios podría matarme. Y no solo matarme, sino condenarme. Eso sería terrible, y es mejor ni imaginarlo siquiera.

Amo a Dios y creo en el infierno. Golpeo  a los indignos, y azoto a mis hijos. 

Las cosas en el Medievo la verdad van de maravilla ¿Entiendes? 

Todo el mundo está satisfecho, y agradecido de la vida. 

Estoy viviendo en el Medievo. Que dicha la mía. 




sábado, 19 de enero de 2013

Sobre como exorcizar.

La mayoría del tiempo hay en mi mente un caos jamás ordenado que me duele saber.

Por eso soy dispersa, por eso orden no soy.

Hablo con palabras absurdas porque me da miedo decir lo que pienso en verdad.

Son mil demonios, y suelen no callar.

El caso de todo, es que no se van a ir jamás. No por cuenta propia, claro esta. Y si no los expulso, me van a matar.

Comerán mis entrañas y comenzarán por mi paz. Aquella que necesito para colocarla en un punto lejano y luchar para alcanzarla con esfuerzo y mucha dedicación. 

Últimamente, esos demonios han despertado de nuevo en mi interior. Se revuelven y desperezan sus brazos jugando a rasguñar mientras hacen un ruido grutal. Con sus gargantas graves y agudas me hacen temblar.

Yo solía escribir para sacarlos, y no sé que ocurrió.

Si fallé o surgieron unos nuevos, el caso es que están aquí. 

Tengo miedo de un hombre y de mi, tengo miedo de perderle... pero temo más perderme a mi. 

Pero entonces ¿Quién soy yo, que vale la pena mantenerme? ¿O será entonces que no lo vale y como diablos logré llegar hasta aquí? 

Odio pensar. Odio hablar. Porque las personas me desacreditan y quiero llorar. 

A veces simplemente uno debe escribir.

No importa si no tiene sentido, que mas da si es un compendio digno o solo las instrucciones de un tostador. 

Escribe, escribe lo que sea y sobre quien sea. Al final te vas a encontrar a ti, sentado frente al café donde se desarrolla tu imaginaria historia de terror, o bajo el cielo estrellado de la ciudad donde vive el hombre suicida  que no se soportó ni un minuto más. 

Escribe sobre sandías y piel suave con aroma dulzón. Que sabe a vainilla, a la salida del sol. ¡Y en la noche es otra cosa! Porque el sudor altera el PH de su cuerpo y terminará con un rico sabor a ostra con  limón. Para que le pases la lengua imaginaria, y te detengas en su ombligo. Detente un segundo.... y comienza a dibujar óvalos que se borran con besos fríos y mordiscos leves que duelen muy bien. 

Hay un gato en la ventana y sus ojos son carmín. No deja de observarme, mientras le saco la lengua y comienzo a correr.

martes, 27 de noviembre de 2012

El melón y la noche.

Me inspira.... el olor del melocotón.

Pues es dulce y sabe bien. Como me imagino que sabrían tus tardes en un futuro remoto. Tardes cálidas de primavera y verano, cuando te podrías quitar las calcetas, pues entonces confiarías en mi.

Comeríamos frutas variadas, y un melocotón delicioso. En el pasto, sin calcetas. Aguardando la tarde y  la noche. Y si el día de mañana no hubiera trabajo, me gustaría que esperar el amanecer igual.

Tendría una taza de té que sería de frutos rojos. Con miel, si es que te he convencido de comerla de nuevo. Pan tostado con mermelada y de verdad querría un melocotón.

El melón vendría en una copa enorme de coñac. En bolitas carnosas, que huelen muy bien. Lucen bonitas y sumamente suaves al tacto con la punta de la lengua.

Comería lento, lo sé.

Porque desearía oler toda la madrugada a melocotón y hacer el momento memorable para ti y para mi.

Pues no traerías calcetas, pero sí la bufanda que yo te regalé. Para evitar que uses esa fealdad que te obsequiaron la navidad pasada pero que tu no le ves el problema a su diseño de cuadritos café  y amarillo que luce fatal.

Y  hablarías de mil  cosas que jamás me fastidian. Pero también espero que calles un segundo y me dejes  de observar mientras hablas así de apasionado y audaz.

Debería confesar  entonces, que me intimidas un poco aún. Eres intenso y todo eso lo centras sobre mi pecho, y dejo de respirar.

Me gustaría entonces que fueras adentro y me trajeras un poco de jugo de arándano y naranja. Pero no diría nada para que no te movieras un milímetro de aquí.

Quizá ocurra que toquen la puerta y sea un amigo.

Ojalá que deje un recado y tenga un lindo viaje de de regreso a casa,  pues no estaríamos dispuestos por ahora, y fingiríamos que no hay nadie.

Pues las luces de toda la casa estarían  apagadas y nadie sabría que hay una vela en el jardín. Donde yaces tu sobre el pasto mirando las estrellas y pensando en la proporción Aurea de las plantas que crecen alrededor, mientras yo insisto con los crisantemos blancos que jamás he podido colocar...



viernes, 16 de noviembre de 2012

No hay título pues no hay cerebro

Si tuviera el coraje, quizá...

Haría cosas maravillosas que muero por hacer. Pues no soy mediocre ni cuadrada, y el potencial se encuentra al fondo del corredor congelado que lleva a mi corazón.

En esa sala, está aquel órgano que bombea  y hace tum pum, tum pum.

Rítrmicamente, y ahí esta la clave que abre el compartimiento donde mi alma guardada permanecerá.

Odio realmente que la gente pueda llegar hasta ahí. Pero odio más que tomen un fragmento considerable de mi alma y cambie su forma de nuevo, para siempre jamás.

....
Ya no puedo escribir nada más ¿Sabes?

Porque me gustas, y te quiero, te amo y me he desquilibrado.

No recuerdo como escribir ni que es lo que quería decir, y si estoy respirando es porque mi cuerpo recuerda como hacerlo y lo hace solo para continuar.

Pero dentro y profundo, ahí hay un grito callado que me atrofia los oídos.

Soy yo quien no ha parado de llorar.





lunes, 5 de noviembre de 2012

Elementos pesados, que son radioactivos y brillan.

Te concibo absolutamente irritante, porque lo eres.

Irritante como cuando me cae una pestaña en el ojo  y arde. Es curioso por que sé que siempre supe que estaban ahí, frente a mis ojos. Y sin embargo, no las concebía demasiado. De repente cae y tropieza con mi retina, y entonces la noto  e incluso siento. 

Ahora pues, eso es es simplemente una abstracción idiota. Me gusta decir idioteces para no pensar demasiado.  Pues si pienso, suelo hacerlo con respecto a ti y lo que significas, y tal cosa es una dificultad enorme. 

Yo siempre estoy diciendo que te conozco y comprendo, y es cierto. Me gusta lo que piensas y la manera en la que callas algunas cosas.

 Porque a fin de cuentas las conozco de todos modos ,y es tan extraño que cuando las dices con lenguaje casi científico, me  derrito del mero placer de haberlas concebido correcto y profundo.

A su vez, disfruto mucho de tal dificultad. Pues es tu pensamiento un mar enorme de ideas concebidas y por concebir, que me gusta tocar y manosear porque brillan de colores grandiosos y  luego se apagan. 

Seguro te preguntas ¿Y para que diablos le gusta que se apaguen? , pero la respuesta es bien simple: 

Me gusta que se apaguen, para volver a encenderlas yo, y tener excusa para tocarlas de nuevo.

Pienso que si las toco demasiado y en el mismo punto, dejaré una huella y me recordarás mucho. Y la luz dibujará siempre mi difuso contorno, para que me recuerdes siempre.

Ahora ¿Para que quiero que me recuerdes siempre?

Honestamente... porque yo siempre te recordaré y para siempre ocurrirá eso. 

Puedes decir que mi filosofía es un absurdo, y es cierto.  Pero sabrás que es sincero, y no espero nada más que saberte. 

Saberte grande, saberte estable.
Saberte neutro, saberte importante.
Saberte índigo, saberte picante intenso.
Saberte quien eres....

Saberte elemento más pesado de la tabla periódica.