Tengo la curiosa sensación de haberme encontrado justo hoy.
Fue algo muy duro y desconcertante, porque no sé si fue de la manera correcta.
Ocurrió producto de mi histeria y mi pánico. Dos cosas muy habituales pero secretas en mí. Características propias del débil que sin embargo, no se supone que soy.
Me encontraba llorando y sufriendo por mí misma y por él.
Me encontré de pronto queriendo sentirme mejor.
Pasó muy natural porque a mi no me gusta sufrir. Encierro las cosas en cajitas pequeñas que tienen el tamaño de un encendedor.
Como no tengo senos, los metro en el relleno de mi sostén.
Y entonces hace que se vea enorme mi corazón.
Hay algo en la tristeza que me resulta atractiva y aún no lo puedo comprender. Si es la facultad de verlo todo a perspectiva anhelante cuando siento que ya he dejado de anhelar.
Tal vez resulta que da pié a reflexiones profundas que han de llevarme a un significado vital. Voy a tener la fortaleza necesaria para arrastrar esas reflexiones a mi vida no irreal.
He perdido un poquito al hombre que yo completamente idolatré.
Sin embargo, he aprendido algo de ello y ruego a los Dioses... que me den fuerza para poder crecer una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Keep calm and post