jueves, 17 de abril de 2014

Empacar artículos diversos a través de un abrazo que dure más de seis segundos

Cuando llega el momento del adiós... 

Él se incrusta sin saberlo, en lo más denso de mi espíritu. Ocurre entonces que veo lo complicado que es dejarlo ir. 

Con un poco de histeria, sostengo su cuerpo y le  pido un par de segundos más. 

A cambio, ofrezco empacar un par de besos más para el camino. Uno para después de la cena de esa noche, y otro para el desayuno del día siguiente....

Honestamente, ni siquiera sé si le hagan falta. 

Terriblemente.... eso ha dejado de interesarme y me limito a satisfacer mi propia ansia de "Él". 


jueves, 2 de enero de 2014

Demonios idénticos a ti que son biológicamente incorrectos

Hay un pequeño monstruo que vive en mi interior. 

De esa clase de demonios que todos tenemos y son idénticos en como lucen a nosotros, pero cuya biología es completamente diferente y eso es lo que les hace terribles.

Básicamente, las diferencias de las que hablo son las de carácter metabólico. 

Y lo interesante de ellos, es que no se alimentan de pan de centeno, jugo de arándano o rebanadas de melón... oh, claro que no. 

Ellos, los demonios idénticos nosotros; se alimentan precisamente  de nosotros. ¿De que otra manera, sino esa, podrían  poseer tal característica? 

Es en sumo curiosa su dieta: Miedos, fracasos, expectativas frustradas, ira,  especulaciones, tristeza, inseguridad.... OH, lamentablemente, por ello son así de desagradables. 

Toda esa dieta terrible y ácida, provoca que todo su PH  sea asquerosamente abrasivo. Los torna monocromáticos, fríos, húmedos (y la humedad solo es agradable si es cálida), lacios ... Una contrariedad en sí mismos. 

Así pues, al vivir en el interior del cuerpo siendo idénticos a nosotros; pueden en cualquier momento suplantarnos. Eso ocurre amenudo, cando parpadeas cansado un par de instantes y al abrir los ojos después te das cuenta que ha armado un mausoleo  a tu alrededor y tiene tu firma como arquitecto y diseñador.  Tal cosa es detestable... y sin embargo no puedes desprenderte de tal fallo porque, a final de cuentas, él es tú y tú eres él. 

Esa es la parte mas irritante. 

¿Qué hacer con esos demonios? 

Bueno, primero habría que entenderlos... 

No hablo de ellos como seres  infernales, que vienen del averno (Dah, la reiteración sobre la  reiteración..... no importa, el caso que me doy cuenta y trato de hacer una observación), sino como manifestaciones emocionales directas de nuestro comportamiento habitual. No pretendo usar alegorías ni nada por el estilo, para aproximarles a un arquetipo bestial "gótico" del siglo XXI. No tienen caras endemoniadas, ni  colmillos ensangrentados. Tampoco son pálidos ni usan trajes de sombrereros  locos o PRADA muy formal. Para nada. 

Ellos son tan terriblemente parte de ti mismo, que no hay nada de diferente en ellos, salvo que son un concentrado agrio de lo peor de  ti.

Yo sé que no los puedes exorcizar, ni escribiendo (la verdad, contrario a lo que llevo afirmando toda mi vida). Cuando escribes los aplacas, los duermes, les pones en letargo y se hacen minúsculos... Pero continúan ahí.

El exorcismo es otra cosa, algo que absolutamente no se puede realizar solo. Ni tampoco con cualquiera.... Debe ser un proceso con la persona. La persona  que es el elemento único del universo y el elemento más pesado de la tabla periódica de los elementos que conforman tu mundo y universo.... 

Sin la presencia de esa persona, un exorcismo no puede llevarse a cabo. 

¡Porque la necesitas! ¡Para ver cuando el demonio que eres tu llega y le lastima, le incomoda, le destroza, le muerde, le empuja, le grita, le entristece, le pesa! ¡Y ser el peso del   elemento mas importante de la tabla periódica de los elementos que conforman tu universo, contrario a lo que podría parecer, no es ni remotamente agradable!

.....

Y yo los voy a sacar de aquí... 

Porque no quiero herirle a él. 


viernes, 23 de agosto de 2013

Es Polaris y una bolsita de té

El fenómeno que acontece frente a tus ojos,  se manifiesta y hace que te detengas un segundo a pensar. Mientras un cono frío de helado de vainilla se derrite peligrosamente y ahora se encuentra entre tus dedos.

Observa, entonces.

Ella no te mira ni un poco con los esos ojos detrás de sus pestañas. Honestamente no son ni densas como chocolate fundido, ni largas como ramitas de olivo. Sus ojos tampoco tienen el color mas singular del universo, pues luce idéntico a un grano de café barato de los que tuestan en las calles del centro, junto al centro comercial. Que tiene otras cuarenta y tres tiendas cadenas, tan solo contando las de la ciudad. 

Ella tampoco te habla. Con su boquita coqueta, ciertamente, pero nada seductora. Parece balbucear aquello que piensa, pero quizá  solo juega a pasear  un caramelo por su boca de cavidades terribles para el sexo oral. 

Ella no tuerce el cuello y se acomoda el cabello de manera  sensual. De hecho se ve  bastante nerviosa, y parece concentrada en no soltarse las manos con el ritmo de su propio andar. 

Tiene el perfil más común del mundo. Con una frente mediana, nariz promedio y mechones desordenados enmarcando su rostro. Un rostro que ni pálido ni marmol, ni inmaculado ni idóneo. De hecho tiene pequitas, y no son de pelirroja traviesa o algo por el estilo. Mide lo promedio, y ciertamente el marrón le va fatal....

No lleva zapatos bonitos,  y tampoco tiene un andar sensual. 

Entonces, explícate a tí mismo 

¿Qué le ha ocurrido a tu sentido común?

Porque el helado se ha estropeado. y tratas de retirarlo con una servilleta y luego en el pantalón. Mientras un andar torpe te lleva dos pasos detrás de ella y  ahora hueles que usa un perfume aterciopelado que te recuerda a una bolsita de té dispuesta a un lado de tu taza favorita cuando tenías diez. Solías  detestar el té porque deseabas fervientemente chocolate con avellana.

Pero entonces ¿En qué momento pasó que olvidaste el chocolate y preferiste la infusión? Quien sabe, justo como nadie sabe porque continúas siguiéndola con la nariz en alto y en guardia. 

Ahora ya no es una muchacha común con un conjunto que le sienta fatal...

En este momento se asemeja a una columna muy alta en la cual hay un racimo de flores pequeñitas cubiertas por satín blanco y un bombón.

También comienza a parecer una estrella, una Polaris.... Un gorrión que podría ser cualquier gorrión... Excepto porque de repente esa cadera parece el nido idóneo para todos tus pajarillos y tu su orgulloso papá.






domingo, 23 de junio de 2013

Me necesito y sin embargo....

sábado, 18 de mayo de 2013

Status quo mío, de nuevo.

La lejanía funciona de maravilla.

Pues los murmullos son fantasmales y un mero balbuceo. Y nadie está a tu lado que te los pueda traducir, porque entenderlos es generalmente un infierno, aburrido que no deja de ser irritante.

Funciona, porque nadie puede apartarte. Como tu madre al empujarte lejos, no hay tropiezo ni quedas como un imbécil.

La deseo, pues todo es observado antes de que llegue a ti y no hay sorpresas desagradables. Esperas todo, lo malo no afecta y lo terrible ya lo asimilaste.

Suena a muy cobarde, pero funciona.

Porque la gente me decepciona y quizá yo  ellos. 

miércoles, 10 de abril de 2013

Cuando la certidumbre se transforma en incertidumbre

Está todo aquello que es empírico y natural.

Leyes establecidas  que es complicado imaginar al revés.

Del tipo Sol que sale por el este, y oculta por el oeste. La caída irremediable de una melena espesa al final del día, o las lágrimas en el rostro inmaculado de quien lo hace por primera vez.

Como lo es la ley gravitatoria mediante la cual se rige el universo... y el tu y yo.

Esa es la manera en la que opera mi lógica que es generalmente correcta. Evidentemente es susceptible a la metamorfosis; que puede ser superación o aniquilación.

Y vienes tu para aplastar mi razón.

Porque de repente resulta que llegas y tapas el sol, de manera que ni se oculta ni sale. Y la caída de mi pelo se ve interrumpida porque lo sujetas todo con una mano contra la pared y  sobre mis orejas, y lloro hacia adentro para que no te aburras de mi....

Y los agujeros negros se  tragan todo con su centro condensado que no sabes hacia donde se dirige...

De repente ya no hay seguridad en el tu y yo...






¿Qué ocurre entonces?

Me limito a recoger is teorías y ordenarlas nuevamente.... Necesito un archivero con llave, del cual evidentemente tu tienes una copia y me encanta....